CORPUS DIALECTAL DE EXTREMADURA |
DATOS HISTÓRICOS DE MADROÑERA
El nombre de Madroñera es un fitónimo que se deriva del arbusto llamado madroño, nombre este probablemente prerromano, "emparentado con el tipo *morotonu, que designa la fresa o el arándano en leonés y gallego, y el madroño en varios lugares" (A.M. Castaño Fernández: Los nombres de Extremadura, Mérida, Editora Regional, 2004, pág. 194).
Prácticamente nada se sabe hasta la fecha de épocas anteriores a la baja Edad Media sobre el terreno que actualmente ocupa Madroñera, aunque sí existen datos sobre su posible ocupación desde la Edad de Bronce: los grabados prehistóricos encontrados en el Valle del Río Tejadilla y alguna estela decorada de la edad de hierro así lo parecen confirmar.
Noticias más fiables sobre la existencia de un núcleo de población en Madroñera aparecerán a partir del siglo XIII, cuando Fernando III conquista la ciudad de Trujillo (1232). En el Libro de la Montería, de Alfonso Onceno, se menciona la localidad: "La Madroñera es buen monte de osso en yuierno. Et non a bozeria njn armada çierta, si non que a mester muchos rrenueuos et omnes que deseñen; et con cada busca, que vaya un omne de cauallo, por que es el monte tendido. Et es Enzjnar Hueco por o puede andar omne de cauallo; por que sy leuantare, que guarden los canes, pues que el monte es bueno de andar" (Libro de la Montería, editado por Dennis P. Seniff, Madison, 1983, pág. 106).
Las ordenanzas de la ciudad de Trujillo para la villa de Madroñera*, pese a llevar en la portada la fecha de 1443, son de la segunda mitad del siglo XVI, posteriores a junio de 1558, que fue la fecha en que Gonzalo Gutiérrez de Vargas Carvajal compró el pueblo a la Corona por 392.000 maravedíes.
Como recoge Pilar Montero Curiel en su introducción a la Medicina popular extremeña (Encuestas en Madroñera), en 1558, Don Gonzalo Carvajal, obispo de Plasencia, compró esta villa a Su Majestad; muerto el obispo, en 1559, se hizo cesión de la compra al Regidor de Trujillo, Alonso Ruiz Albornoz, primer señor de la villa [...]. En 1585, el señor de la villa de Madroñera era Pedro Alonso de Santa Cruz, hijo del escribano Fulgencio de Santa Cruz, natural de Trujillo; le sigue, en 1632, Alonso Villaedo de Santa Cruz y en 1640 Agustín Santa Cruz y Carvajal, que murió sin descendencia, de forma que en 1730 pasó el señorío a Juana Pizarro, que fue sucedida por Teresa Pizarro, en 1750 (pág. 25).
Entre los monumentos de Madroñera destacan los siguientes:
Iglesia de la Purísima Concepción, construida durante el siglo XVII, de estilo Barroco, con órgano instalado en 1759, que pertenecía a la parroquia de San Martín de Trujillo.
Mona del Rollo o Picota, del tercer cuarto del siglo XVI.
La ermita de la Soterraña, en las afueras del pueblo, es una construcción moderna, no anterior a finales del siglo XVIII. La verdadera ermita del pueblo (hoy desparecida) era la de San Gregorio, según se recoge en el informe del párroco de Madroñera en el Interrogatorio de la Real Audiencia, fechado el 3 de abril de 1791: Que hai solo una Hermita de San Gregorio Ostiense, inmediata al pueblo y en su día se trae en procesión el santo a la yglesia parroquial, donde se zelebra su fiesta.
* De las ordenanzas reproducimos la portada y los folios 4r, 58r y 86r.