CARTOGRAFÍA LINGÜÍSTICA DE EXTREMADURA |
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Ordenación
del material |
ORDENACIÓN Y CLASIFICACIÓN DEL MATERIAL Con el material transcrito en
sus correspondientes cuestionarios, el siguiente paso en un estudio de cartografía
lingüística es la elaboración de cuadernos de formas. Estos
cuadernos contienen, en una ordenación geográfica, toda la información que
posteriormente aparecerá en los mapas. Cada cuaderno está dedicado a una cuestión
distinta con la anotación de las respuestas obtenidas en cada uno de los puntos
visitados. Cuando los datos se tienen debidamente ordenados, comienza la
tarea definitiva para presentar el material: la cartografía. El sistema de numeración
utilizado en mi trabajo es el mismo que ya ha sido puesto en práctica en los atlas
lingüísticos dirigidos por el Dr. Alvar: cada pueblo está representado por la
abreviatura oficial del Ministerio de Fomento que corresponde a su provincia (Cc en
Cáceres y Ba en Badajoz) y por un número de tres cifras. Cada provincia ha sido dividida
en seis sectores trazando una línea de norte a sur y dos de este a oeste, lo que ha dado
como resultado las siguientes zonas: 100 (noroeste), 200 (nordeste), 300 (centro-oeste),
400 (centro-este), 500 (sudoeste) y 600 (sudeste). Dentro de cada una de las
casillas, la numeración de los puntos se ha fijado de izquierda a derecha y de norte a
sur[1].
Clases de mapas Según el contenido de los mapas del
estudio cartográfico se distinguen[2]: a) Mapas
lingüísticos. Presentan en transcripción fonética el léxico recopilado durante
las encuestas (mapas puntuales o sintéticos) o una elaboración, por medio de símbolos
especiales, de los aspectos fonéticos más sobresalientes (mapas analíticos). b) Mapas etnográficos. Muestran,
mediante símbolos, la distribución de las variedades etnográficas. [1]
La situación exacta de cada pueblo en su representación cartográfica se corresponde con
la segunda letra de la sigla utilizada. En Cáceres se sitúa exactamente en la segunda
c; en Badajoz en la a. No han sido necesarios desplazamientos en
el mapa para favorecer la cartografía, excepto en el caso de Portaje (desplazado unos
milímetros al sur) y Casas de don Gómez (desplazado unos milímetros al norte). [2]
Para la consulta de distintas tipologías, véase Eugenio Coseriu, La geografía
lingüística, en El hombre y su lenguaje.
Estudios de teoría y metodología lingüística, Madrid, Gredos, 1977, págs.
112-113; José Joaquín Montes Giraldo, Dialectología general e hispanoamericana.
Orientación teórica, metodológica y bibliográfica, Bogotá, Instituto Caro y
Cuervo, 1987, pág. 106; J.K. Chambers y P. Trudgill, La Dialectología, Madrid, Visor Libros, 1994,
págs. 51-56; y Manuel Alvar con la colaboración de A. Llorente y G. Salvador, Atlas
Lingüístico y Etnográfico de Andalucía, Granada, CSIC, 1961-1973, nota preliminar. |
© José Antonio González Salgado, 2005-2008 |